Compraventa internacional de mercaderías en Italia: orientación jurídica para empresas extranjeras
- Avv. Giovanni Babino

- 1 jul
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Las operaciones de compraventa y suministro comercial entre empresas establecidas en distintos países constituyen una importante oportunidad de crecimiento empresarial, pero también pueden dar lugar a controversias jurídicas complejas.
Los retrasos en la entrega, los defectos de las mercancías, el impago del precio, la resolución del contrato y las reclamaciones por daños y perjuicios figuran entre las incidencias más frecuentes en el comercio internacional.
Cuando una relación comercial involucra a una empresa italiana, resulta esencial determinar previamente:
qué órgano jurisdiccional es competente para conocer del litigio;
qué legislación resulta aplicable al contrato;
qué mecanismos de tutela jurídica se encuentran efectivamente disponibles.
En las relaciones comerciales internacionales, los tribunales italianos podrán ser competentes en los supuestos previstos por la legislación italiana, el Derecho de la Unión Europea y los convenios internacionales aplicables, teniendo asimismo en cuenta los eventuales acuerdos celebrados entre las partes sobre la elección del tribunal competente.
La ley aplicable al contrato no coincide necesariamente con la ley del tribunal competente. En la mayoría de los casos, las partes pueden elegir la legislación que regirá su contrato. A falta de una elección expresa, la ley aplicable se determinará conforme a los criterios establecidos por la normativa correspondiente.
Cuando surja una controversia relativa a un crédito impagado o a un incumplimiento contractual sometido a la jurisdicción italiana, el acreedor podrá hacer uso de los mecanismos de tutela previstos por el ordenamiento jurídico italiano, entre ellos:
la solicitud de un decreto monitorio (decreto ingiuntivo);
el embargo preventivo (sequestro conservativo), cuando concurran los requisitos legalmente exigidos;
el procedimiento declarativo ordinario para obtener el reconocimiento judicial de sus derechos y la indemnización de los daños y perjuicios que, en su caso, correspondan.
En los litigios transfronterizos también pueden revestir especial importancia los procedimientos ya pendientes ante tribunales extranjeros, el reconocimiento de resoluciones judiciales extranjeras y la ejecución de sentencias en otros Estados.
Por este motivo, resulta esencial redactar los contratos internacionales con especial cuidado, prestando particular atención a las cláusulas relativas a la ley aplicable, al tribunal competente, a las modalidades de entrega, a las condiciones de pago y a los mecanismos de resolución de controversias.
Contar con asesoramiento jurídico especializado desde la fase de negociación permite con frecuencia prevenir litigios costosos. Cuando la controversia ya ha surgido, resulta fundamental definir una estrategia procesal eficaz, valorando los mecanismos de tutela más adecuados y las implicaciones derivadas de la dimensión internacional de la relación comercial.
Milán, 01.07.2026
Avv. Giovanni Babino




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